martes, 26 de octubre de 2010

Sitio Web - el zonda - San Juan - 14/10/2010

"Para mí la Mole-Moli ya tiene un 10"

El reconocido bailarín estará llegando el próximo sábado a San Juan para conformar la mesa de jurado del certamen Inter Dance 2010. Será la estrella de la Noche de Gala. Antes de su arribo dialogó con Diario El Zonda...

La danza tiene motivos para estar de fiesta. Y es que comenzó la cuenta regresiva para Inter Dance, el prestigioso certamen internacional que tendrá como escenario el Teatro Sarmiento, del 21 al 24 de octubre. En ese marco, se presentará Hernán Piquín, el talentoso bailarín de danza clásica que dará dos clases magistrales, para nivel inicial y para intermedio y avanzado. Será la estrella en la Noche de gala, el sábado 23 a partir de las 22.00. Antes de su arribo a la provincia, y en el momento de esplendor de su carrera artística, el bailarín dialogó con Diario El Zonda, en un tiempito que se dio en medio de las grabaciones del piloto de una miniserie para el exterior.

¿Cómo es Hernán Piquín?
Soy un muchacho de barrio, un tipo común y corriente con la suerte y el privilegio de poder vivir de lo que ama hacer. Nada más que eso. Hago las cosas que cualquier persona normal hacer: voy al supermercado, limpio la casa, salgo con amigos… En fin, vivo la vida tratando de ser feliz.
¿Sos un bailarín que incursionó en otras artes o un artista polifacético?
Creo que la palabra artista es muy grande. No sé si cargaría con esa mochila. Me siento un tipo afortunado, un tipo al que la vida lo ayudó y que con la gente que me encontré en la vida fue en el momento justo y en el lugar indicado. No fue fácil mi carrera pero yo traté de hacerla fácil y con esto me refiero a que esta carrera es difícil y llena de obstáculos pero yo los sorteé haciendo que se vieran fáciles.

Recorrés varias ciudades dando clases magistrales y sos jurado de certámenes ¿Cómo te recibe el público?

Recorro el país dando clases magistrales y siendo jurado de certámenes. El público me recibe con un afecto y un cariño enorme. Al punto que llegan a emocionarme con aplausos, abrazos, besos, cartas, flores, fotos. Lo vivo con una felicidad enorme porque con ese afecto y de ese afecto entiendo que no estoy en esta vida de paso. Con respecto a la docencia entiendo también que no quiero irme de este mundo con la mochila llena de experiencias, resultados y consejos, entonces, trato de devolver todo lo que me enseñaron y todo lo que aprendí para irme más liviano.

¿Te gustaría volver al Ballet Argentino o al Colón?
Creo que todo tiene su momento y su lugar en la vida. Entonces, creo que está bueno quemar etapas. El Colón fue mi casa y lo sentí así hasta que me hicieron renunciar. El Ballet Argentino fue también un poco como mi casa rodante con la cual recorrí el mundo entero: lugares soñados, lugares impensados, lugares imaginados, lugares que ni sabía que existían. Estuvimos por todas partes. Fue un placer y es un orgullo haberme sentido parte de esa familia. Con respecto a crear mi propia compañía, creo que es mi próxima sueño a cumplir. Me encantaría tener la posibilidad de poder darle la oportunidad a otros bailarines como las que me dieron a mí.

Aniceto fue un desafío fuerte en tu carrera, ¿existen similitudes con tu personaje?

No, lo tomé como un desafío fuerte en mi carrera: con una gran responsabilidad, con un gran respeto y con una gran disciplina. Lo que sí puedo decir es que Aniceto marcó mi vida como actor. Me abrió las puertas del mundo del cine. Me sentí llevado de la mano por Favio y me dejé guiar por ese gran maestro, por ese gran artista.

¿Cómo fue trabajar bajo las órdenes de Leonardo Favio?
Un placer. Desde el primer día que hablamos por teléfono hasta el primer ensayo que vio de lo que habíamos armado junto a las coreógrafas Laura Roatta y Margarita Fernández fue una conexión inmediata. Luego de que Leonardo vio el primer ensayo confió ciegamente en lo que estábamos haciendo y me dijo “que no necesitaba ver nada más” con lo que había visto le bastaba.

¿Te sentís un galán?
Sí, me siento Roberto Galán (risas). Ya casé un montón de amigas y amigos (risas). Me parece que ser galán de una telenovela no implica solo ser lindo sino cargarse la telenovela al hombro.

Y en el 2011 hay un rumor que desembarcás en el Bailando ¿Es verdad?
Estoy con reuniones con la producción de Ideas del Sur…

Sabiendo que se trata de un certamen muy polémico y factoría de escándalos mediáticos, ¿qué te atrajo para participar?

Primero que no soy un personaje polémico y escandaloso y segundo que las veces que estuve en el programa lo hice profesionalmente y recibí un trato más que respetuoso. Lo que me podría atraer de participar en este programa es poder llevar la danza a todo el público que tal vez nunca vino a verme al teatro.

¿Cómo creés que lo tomarán tus fans de la danza?
Cada vez que me presenté en el certamen se me llena el Facebook y el Twiter de mensajes de cariño y felicitaciones por lo que hago. Por suerte a la gente le gusta verme bailar más allá de dónde lo haga y creo que eso es lo más importante. Y como para mí siempre lo más importante fue bailar y lo hice en grandes teatros del mundo como el Bolshoi de Moscú, el Opera de París como en La Quiaca… No importa donde me presento, lo importante es que me presento y lo hago con la mayor dignidad.

¿Cómo fue enseñarle pasos de vals a la Mole Moli?
Tan sencillo como se vio en pantalla. Se lo expliqué, se lo mostré y él lo hizo. Sabemos que Fabio Moli es un boxeador y para un coreógrafo es muy difícil hacer mover el cuerpo a un hombre preparado para una disciplina de combate, donde tiene que tener el cuerpo trabado la mayor parte del tiempo. Entonces me parece que el avance que tiene día a día Fabio demuestra que es un tipo que se anima a todo, que no le da miedo el ridículo y que trata de hacer todo lo que su coach le pide. Para mí con eso ya tiene un diez…